¿Cómo jugar poker como un profesional? Con las pot odds
Para jugar poker como un profesional tienes que manejar dos conceptos fundamentales: las pot odds y las outs. Estos dos conceptos se complementan el uno al otro para ayudarte a saber cuándo es rentable apostar, igualar o retirarte.
Las pot odds son una proporción que se establece entre tu apuesta y el tamaño del bote. Por ejemplo, si el bote es de 30€ y tu apuesta es de 5€, tus pot odds son de 6 a 1, es decir, el bote es 6 veces más grande que tu apuesta.
Las outs son el número de cartas que necesitas para ganar la mano. Por ejemplo, si tu mano es AQ y las cartas comunitarias son K, 10, 3, 8 necesitarías una J para ganarle a todos tus rivales. En este caso, tus outs serían 4.
Cómo usar las pot odds y las outs para jugar poker como un profesional
Continuando con el ejemplo anterior, si fuera tu turno y tuvieras que apostar 5€ para igualar, ¿cómo las pot odds y las outs pueden decirte cómo jugar? Simplemente, tienes que comparar dos proporciones, las pot odds y las outs.
Al restar nuestras cartas y las cartas comunitarias (6 cartas) a las 52 cartas totales, quedan 46 cartas desconocidas. Si a esas 46 cartas les restamos las 4 outs que nos favorecen, tendremos 42 cartas que jugarían en nuestra contra. Al dividir 42 cartas entre las 4 outs obtenemos una proporción de 10,5 a 1. Esto significa que si esta situación se repite 10,5 veces, solamente ganaremos una vez.
Ya que las pot odds son de 6 a 1 y las outs son de 10,5 a 1, la jugada más apropiada sería retirarse. ¿Por qué?
Porque si apuestas 5€ 9,5 veces perderías 47,5€, pero si ganas el bote apenas ganarías 30€. Para que sea rentable apostar en el largo plazo, tus outs deben ser menores a las pot odds. De esta manera, cuando ganes la mano el bote cubre tus pérdidas al haber apostado (y perdido) varias veces –en el caso del ejemplo 9,5 veces–.
¿Pero qué ocurriría si en lugar de apostar 5€ solamente tuvieras que apostar 1€? En ese caso, sería conveniente apostar, pues al apostar 1€ 9,5 veces perderías 9,5€, pero al ganar una sola vez obtendrías 30€. Esta jugada es beneficiosa en el largo plazo, porque al ganar el bote te cubres de todas tus posibles pérdidas. Para jugar poker como un profesional, tu meta siempre debe ser ganar en el largo plazo.
Las pot odds son una proporción que se establece entre tu apuesta y el tamaño del bote. Por ejemplo, si el bote es de 30€ y tu apuesta es de 5€, tus pot odds son de 6 a 1, es decir, el bote es 6 veces más grande que tu apuesta.
Las outs son el número de cartas que necesitas para ganar la mano. Por ejemplo, si tu mano es AQ y las cartas comunitarias son K, 10, 3, 8 necesitarías una J para ganarle a todos tus rivales. En este caso, tus outs serían 4.
Cómo usar las pot odds y las outs para jugar poker como un profesional
Continuando con el ejemplo anterior, si fuera tu turno y tuvieras que apostar 5€ para igualar, ¿cómo las pot odds y las outs pueden decirte cómo jugar? Simplemente, tienes que comparar dos proporciones, las pot odds y las outs.
Al restar nuestras cartas y las cartas comunitarias (6 cartas) a las 52 cartas totales, quedan 46 cartas desconocidas. Si a esas 46 cartas les restamos las 4 outs que nos favorecen, tendremos 42 cartas que jugarían en nuestra contra. Al dividir 42 cartas entre las 4 outs obtenemos una proporción de 10,5 a 1. Esto significa que si esta situación se repite 10,5 veces, solamente ganaremos una vez.
Ya que las pot odds son de 6 a 1 y las outs son de 10,5 a 1, la jugada más apropiada sería retirarse. ¿Por qué?
Porque si apuestas 5€ 9,5 veces perderías 47,5€, pero si ganas el bote apenas ganarías 30€. Para que sea rentable apostar en el largo plazo, tus outs deben ser menores a las pot odds. De esta manera, cuando ganes la mano el bote cubre tus pérdidas al haber apostado (y perdido) varias veces –en el caso del ejemplo 9,5 veces–.
¿Pero qué ocurriría si en lugar de apostar 5€ solamente tuvieras que apostar 1€? En ese caso, sería conveniente apostar, pues al apostar 1€ 9,5 veces perderías 9,5€, pero al ganar una sola vez obtendrías 30€. Esta jugada es beneficiosa en el largo plazo, porque al ganar el bote te cubres de todas tus posibles pérdidas. Para jugar poker como un profesional, tu meta siempre debe ser ganar en el largo plazo.